
18 CREA CIENCIA Vol. 19 N.º 2 2026
ISSN-E1997-0188, UNIVERSIDAD EVANGÉLICA DE EL SALVADOR
Estimación de la demanda de cuidados paliativos en la red del Ministerio de Salud de El Salvador.
Marquina de Reyes AM. Pp. 9-21. Crea Ciencia. Julio-diciembre 2026, Vol. 19, N.º 2. ISSN-E 1997-0188,
ISSN 1818-202X, ISNI 0000 0000 9976 6743 https://isni.org/isni/0000000099766743
vos pediátricos, un campo que Connor et al.(4)
han identificado como primordial a nivel global.
La situación en El Salvador refleja las deficien-
cias identificadas por Ceballos-Yáñez et al.,(11)
quienes detectaron una importante carencia en
la formación en cuidados paliativos pediátricos,
siendo esto un factor clave que contribuye a la
brecha en la atención. Además, los datos de Pas-
trana et al. (12) ilustran la grave escasez de recur-
sos, con solo 0.6 recursos de cuidados paliativos
pediátricos por cada millón de habitantes meno-
res de 15 años para el año 2020.
La alta mortalidad por enfermedades del hígado
(K70-77) y las lesiones y causas externas (S00-
99; T00-98; V01-Y98) en hombres conlleva que
la carga desproporcionada de mortalidad por
lesiones y causas externas en la población mas-
culina resalte la compleja intersección de facto-
res sociales que contribuyen a este sufrimiento.
(2) Además de la mortalidad por enfermedades
cerebrovasculares (I60-69) en mujeres, resalta
la compleja intersección de factores biológicos,
sociales y de estilo de vida en el sufrimiento re-
lacionado con la salud. Las muertes por estas
enfermedades a menudo implican un período de
sufrimiento significativo, lo que hace que los cui-
dados paliativos sean esenciales.
La alta mortalidad por las enfermedades cere-
brovasculares en mujeres y las enfermedades
del hígado y causas externas en hombres no son
fenómenos aislados en El Salvador. Estos patro-
nes son consistentes con los perfiles de salud de
otros países de la región.(2) De hecho, estudios
en países vecinos como Costa Rica y Chile han
documentado desafíos similares en la atención a
las necesidades paliativas. Por ejemplo, Picado-
Ovares y Solórzano-Morera(7) encontraron una
clara necesidad de atención paliativa en Costa
Rica, mientras que Pérez-Cruz et al.(13) en Chile
han explorado el costo y las brechas para lograr
el acceso universal. Estos paralelos regionales
sugieren que las barreras en El Salvador no son
únicas, sino que forman parte de un desafío más
amplio en América Latina.
Las cifras obtenidas, especialmente la concen-
tración de muertes en la población de más de 60
años, reflejan un patrón demográfico que tam-
bién ha sido documentado por el estudio de la
Carga Global de la Enfermedades.(14,15) Este
grupo etario es el más propenso a sufrir enfer-
medades crónicas degenerativas, lo que hace que
la necesidad de cuidados paliativos sea más apre-
miante. Además, esta concentración de muerte en
las poblaciones en edad avanzada, especialmente
en mujeres, concuerda con las proyecciones glo-
bales de la carga de sufrimiento relacionadas con
el envejecimiento demográfico.(6) Esto indica
que la demanda de cuidados paliativos seguirá
aumentando en las próximas décadas.
El análisis de este estudio coincide con las reco-
mendaciones de Gómez-Batiste et al.,(16) quie-
nes abogan por un modelo de atención integral
que combine la atención curativa con los cuida-
dos paliativos desde las etapas tempranas de las
enfermedades crónicas. Este enfoque es crucial
para mejorar la calidad de vida de los pacientes,
reducir la carga sobre el sistema de salud y desa-
rrollar políticas que garanticen el acceso equita-
tivo a los cuidados paliativos, especialmente para
las poblaciones más vulnerables,(17) resaltando
que un modelo exclusivamente clínico de cuida-
dos paliativos resulta insuficiente para abordar